Ser consciente implica ir accediendo a la verdad en todos los fractales. En nosotros y en el contexto.
Cuando uno sigue una ideología, una tendencia se identifica en un culto. Pero la mayoría que se cree ateo y que no cree seguir nada o nadie, sigue el culto más adoctrinador de todos, la cultura. Es una valor tan extendido que se hace invisible y una persona que se diría libre, es la que está más condicionada por la cultura.
La cultura engloba lo que los paradigmas imperantes marcan como lo normal.
La cultura dice lo que se hace delante de la injusticia, ante la enfermedad, ante obtener grados para trabajar, ante formalizar una relación, un negocio, una asociación. Así se normaliza la economía. la política, la ciencia y la religión. Se normalizan los impuestos y los precios y el comercio, se normalizan las leyes que se aprueban que van a influir en los protocolos educativos, sanitarios, legales, se normaliza las normas que van a influir en lo que se consume en comida, ropa, tecnología y se normaliza la religiosidad o ateismo como parte de los valores.
Así todos estamos atravesados por muchos supuestos que a traves de la cultura, influencia a las familias y que llegan a nosotros como lo naturalizado pero se está sosteniendo inconscientemente.
Cuando se celebran las fiestas nacionales, cuando se celebran las tradiciones, cuando se celebran fechas con memoria del pasado, son maneras de hacer culto a un sistema que por parecer inocuo se perpetua y atrapa a realizar rituales que favorecen no a los ciudadanos sino a los carceleros.
Cuanto más conciente, más vemos lo perverso del mundo!!!
Rompe con los contratos que fundamentan este culto a la cultura que atrapa a cada uno sin darse cuenta.
Soberanía y Ley NATURAL.
