En este encuentro exploraremos la mente como prisión del espíritu.
Porque interpreta en lógica de supervivencia.
Porque cree en una narrativa en que supone y valida el sufrimiento, la enfermedad y los errores de percepción.
Porque recrea incoherencias perpetuando un mundo de horror e indignidad.
Porque delega su poder afuera con idealizaciones y fantasías.
Porque valida el miedo, la culpa, la vergüenza, el dolor, la mentira, las falsas ilusiones y el apego.
Discerniremos puntos claves para que esta mente este funcionando para la autoindagación, autoobservación y autoliberación.
