La Verdad es Plenitud
En este encuentro vamos a:
– Reconocer el valor de las palabras. En ellas están encriptadas incoherencias que nos llevan a cortocircuitos.
– Saber hablar para comprender que nos está sucediendo. Y no intoxicarnos con narrativa victimista.
– Confesar lo inconfesable nos hace honestos al reconocer lo reactivo, sin identificarse. Ya que permite el vaciado y la corrección.
– Traducir lo que percibo para afinar lo que es mío, y lo que es del otro y no caer en malentendidas concepciones de que si veo algo es que lo soy y no existe el otro, ni que nada tiene que ver conmigo, es el otro.
– Dinámicas relacionales para comprenderlas y darle respuesta.
